Los castellonenses Annacrusa continúan destilando una genuina mezcla de energía y melancolía, siendo capaces de plasmar muchas sensaciones en cada tema. Canciones hechas desde la verdad, que no esquivan el conflicto y que apelan directamente a lo más humano de nuestros días.
Hace unos días el single “Perder la fe”, tema que da título a su tercer disco de estudio, que llegará a las tiendas el 6 de marzo. Un grito lúcido en medio del ruido, donde la música se convierte en refugio y en espejo, grabado en los WZ estudi de Castellón bajo la producción de Sam Ferrer y Sevi Guilles. Masterizado en Ultramarinos por Víctor García.
La canción es una invitación a no perder la fe ante la dificultad de adaptarse a un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa y que, en términos de valores humanos, parece estar en clara decadencia. Una resignación cantada a medio tiempo que, sin llegar a ser una balada, mezcla guitarras muy crudas con pasajes melódicos donde el sintetizador lleva el timón.

