Los barceloneses Sandré publicaron hace unos días el single “Empatía No”, primer anticipo de su tercer disco “Paciencia Infinita”, un disco que profundiza en su vertiente más arriesgada y que expande los márgenes del punk y el rock hacia un territorio creativo propio e inconfundible.
La canción nace a partir de una idea de Marc, batería del grupo, tras escuchar en boca de un mediador la frase: “No es posible ser empático gratis”. A partir de ahí, la banda Sandré construye una letra que aborda la dificultad de resolver conflictos cuando una de las partes exige constantemente pero no está dispuesta a ceder nada a cambio. “Empatía No” convierte esa tensión en discurso y en energía, trasladando el desgaste emocional de ciertas dinámicas humanas a un plano sonoro contundente y directo.
Fue una de las primeras composiciones creadas para el nuevo disco y marcó el camino del resto del álbum. Carles dio con un riff especialmente singular utilizando el pedal Gran Canyon de Electro-Harmonix, generando una textura expansiva y una estética muy característica desde el primer compás. A partir de ahí, la banda encontró una rítmica potente y propulsiva, con un pulso que empuja hacia adelante y que, sin perder agresividad, invita al movimiento.
La arquitectura instrumental funciona como un auténtico puzzle compositivo: cambios, encajes y estructuras trabajadas tras muchas horas de experimentación con distintas formas. Ese proceso abrió nuevas posibilidades creativas que han terminado impregnando otras canciones de “Paciencia Infinita”.

