Los castellonenses Annacrusa vuelven a demostrar que tienen mucho que decir en el presente del rock alternativo, no dejando de tener una personalidad bastante propia, con una base rítmica potente y versátil aunque las melodías puedan ir ligadas al pop. En su tercer disco “Perder La Fe”, exhiben una fuerza rítmica que fortalece la emoción que emana de la voz de Anna. Un trabajo que reflexiona sobre los avances de una sociedad a la que le cuesta adaptarse a ellos, cargado de detalles y matices que te invitan a escucharlo una y mil veces.
Nueve canciones que reflexionan sobre una sociedad saturada de información y radicalizada por el poder, una humanidad “entretenida” que navega hacia la precariedad social y emocional. Un álbum que mezcla su bagaje metalero con influencias pop, y que se erige como un reflejo honesto de los tiempos que vivimos, con un transcurrir muy ágil, agradable, nada sobrecargado pero sin escatimar en detalles.
A base de humildad y gratitud habéis cimentando vuestro estilo personal, manejando con creatividad vuestros recursos bajo una forma de interpretar a corazón descubierto. La escucha de vuestro nuevo disco “Perder La Fe” se convierte en una invitación a pausar la rutina y conectar con uno mismo, a reflexionar sobre la vida. Una experiencia profunda, más allá de la simple audición de fondo.
Canciones hechas desde la verdad, que apelan a lo más humano de nuestros días, a huir de lo artificial y de la saturación de información ¿Cómo definiríais musicalmente este nuevo disco? Hablarnos un poco del proceso de composición y grabación de los nueve cortes que componen este trabajo?
Qué bonita introducción a la entrevista, gracias. Perder la fe es un reflejo de lo que la mayoría de las personas cargan en sus espaldas, dentro de la oscuridad que vivimos, hemos querido lanzar un rayo de luz a los oyentes desde nuestro punto de vista y experiencia. Las canciones han partido de una idea muy clara y simple. Línea vocal y guitarra acústica. A partir de ahí todos los miembros hemos trabajado para la canción a portando nuestra personalidad.
A diferencia de los discos anteriores, en este hemos contado con la visión y producción externa de Sam Ferrer de WZ estudios, que durante un año nos guio haciendo grabaciones y pruebas para encontrar lo que la canción necesitaba de verdad. El resultado ha sido muy bueno, y personalmente a cada músico nos ha venido bien un guía espiritual en la grabación.
Veo que habéis encarado este disco con las mismas ilusiones que si fuera el primero, con una capacidad tremenda para cautivar, una mezcla de energía y melancolía cubierta con un manto oscuro de rock moderno con matices pop, haciendo que las individualidades se pongan al servicio del conjunto, dejando siempre unas pinceladas muy sentidas mediante el colorido de unas guitarras que pasan por diferentes aromas . ¿Resultó complicado dar uniformidad tanto musical como letrísticamente a las partes fundamentales que conforman este suculento trabajo? ¿Cuál es para vosotros el elemento más importante en una canción?
La ilusión nos mantiene vivos, despiertos y activos. Nos emocionamos como el primer día y eso es lo mejor. Annacrusa toma como dirección de la canción la parte lírica, es importantísimo que digamos cosas con fundamento en las que nosotros creemos. Luego se decoran y se acompañan con los elementos que realmente necesita. No ha sido difícil dar uniformidad porque casi todo el disco está rodeado de la idea de NO perder la fe en estos tiempos que vivimos.
Es de lo más llamativo que cada canción tiene algo a lo que prestar atención en cada uno de sus rincones. La capacidad de transmisión de la banda alcanza dimensiones superiores en “Leviatán”, “Bitácora”, “Perder La Fe” y “La Ley De La Atracción”, con una profundidad en el mensaje que perfectamente se aúna con la música. ¿Os ha costado mucho llegar a ese nivel de excelencia en sutiles planos, armonías dobladas y una mayor riqueza de matices debidamente acicalados y conjuntados?
Pues creemos que es un proceso natural que viene de nuestro bagaje, venimos de una época en la que se cuidaba mucho la personalidad del músico y se potenciaba su talento. Canciones mimadas al detalle, producciones muy personales y un gran abanico de artistas con mucho que decir. Nosotros no hacemos un estilo, hacemos canciones que emocionen al oyente.
¿Ahora cuidáis mucho más los pequeños detalles? ¿Cómo habéis volcado vuestras almas en él?
Aprendiendo en el camino, buscando nuestra verdadera identidad y haciendo las canciones primero para nosotros que aunque no lo parezca, es muy importante.
Una de las claves de esta sorprendente madurez expuesta se halla en que las bases rítmicas no caen en ningún momento en algo preconcebido, acicaladas con un toque distinto, ofreciendo diferentes alicientes mediante tesituras profundas, pero sin perder un ápice de fuerza en el sentimiento, experimentando con nuevas combinaciones de sonidos, ritmos y emociones, pero escuchándolo atentamente te das cuenta del gran trabajo que hay detrás, repleto de detalles, con un ojo en el pasado y otro en el sonido de hoy. ¿Es así? ¿Utilizasteis algún método concreto al componer?
Si, así es, como ya hemos mencionado antes, tenemos un bagaje musical de una época con mucho talento, pero estamos aquí y ahora. Y eso no podemos pasarlo por alto. El público no es el mismo y queremos reflejar de dónde venimos pero con un pie en el mercado actual. Nuestro método de componer es básico, un buen mensaje y una base simple base musical que lo acompañe, lo demás viene solo.
Pese a que no es un disco conceptual ya que cada canción trata un asunto diferente, tanto la imagen como el contenido del disco pone en valor el elemento “Mar”, un lugar para desconectar, calmarse, ordenar las ideas y sanar, sosteniendo la vida tal como la conocemos. ¿Lo debemos de concebirlo como un elemento multifacético que abarca desde la base biológica de la vida hasta un refugio emocional y espiritual?
Por supuesto que sí, el mar abarca mucho, vida, muerte, luz, oscuridad, calma y tormenta. Todo eso sale reflejado en nuestras canciones como hilo conductor. Navegamos día tras día, a veces con rumbo y otras sin, pero no hay que perder la fe
¿El planteamiento inicial era el de intentar darle una vuelta de tuerca a vuestro sonido, con una frescura renovada y una gran pulcritud en constante crecimiento para huir de ciertos simplismos que en este estilo podían hacerse ya escuchados?
Somos muy exploradores de nuevas sensaciones y estamos en constante aprendizaje. Lo difícil de esto, es conseguirlo sin perder la esencia que realmente tiene ANNACRUSA, creemos que lo hemos conseguido. Si escuchas nuestros 3 discos ves una evolución pero no ves un cambio de personalidad, que realmente es lo bueno de un grupo.
Con cada canción siempre buscáis una manera distinta de expresar vuestras vivencias y sentimientos, adornadas de ciertas tesituras y unas atmósferas afligidas e hipnóticas. Sin duda alguna, un estilo de lo más íntimo y personal. A la hora de componer, ¿Qué pasos seguís para llegar a esa plenitud? ¿Primero la melodía y posteriormente los textos ó viceversa?
Bueno, esto casi te la hemos contestado en la segunda pregunta pero sin miedo a repetirnos, nuestro primer objetivo es hablar de cosas que hayan dejado huella en nuestras vidas, así es más fácil conectar con el oyente. Las melodías que acompañas a esas palabras son otras voces que refuerzan el mensaje.
No cabe duda que uno de los puntos fuertes de este álbum es la producción global del álbum. Cada tema evoluciona de manera totalmente inesperada, con transiciones muy bien cuidadas y sentidas melodías, sin que se eche nada de menos ni nada que exacerbe su composición, bajo la inmejorable producción de Sam Ferrer y Sevi Guilles en los WZ estudi de Castellón; y masterizado posteriormente en Ultramarinos por Víctor García. ¿Teníais claro cómo queríais que sonará el álbum antes de entrar al estudio?
No al 100%, hicimos muchas pruebas, buscamos lo que mejor encajaba y sobretodo intentar que la grabación no perdiera la verdadera esencia de cada músico. Cada uno de nosotros tenemos claro lo que nos gusta, y por suerte somos muy respetuosos unos con otros, eso ayuda a que todos nos sintamos dueños de la canción. Trabajamos para ella, y en este caso con la ayuda de Sam Ferrer que hizo desaparecer los fantasmas que a veces tenemos los músicos.
¿Qué fundamentos os habéis basado para llegar a la reflexión sobre la pérdida de fe en la humanidad? ¿Consideráis que está yendo hacia la precariedad social y emocional?
Alto y claro, la humanidad, es decir nosotros, lo tenemos difícil para esperanzarnos con algo, de cada 5 noticias que recibes cuantas son positivas, que denota la juventud, y así suma y sigue. Nosotros lo que queremos es que NO se pierda la fe. La vida tiene cosas maravillosa que enseñarnos.
“Leviatán” fue la canción elegida como carta de presentación, acompañado del correspondiente videoclip, el cual ha trasmitido en imágenes, a la perfección, el significado y mensaje que lleva implícito. Un anhelo a las viejas y buenas costumbres. ¿Tiene algún significado especial para vosotros?
Si, nos da pena ver como se pierde la herencia de las cosas buenas, la comunicación sincera y el buen hacer de las personas sin querer nada a cambio. Leviatán está entre nosotros, nos oscurece la mente, nos bloquea y nos anula como personas. Cuando despiertes igual ya es tarde, pero si aún te mantienes en pie NO pierdas le fe.
Llama la atención que las guitarras han alcanzado una gran densidad y complejidad en parte debido a la búsqueda del punto y matiz guitarrero necesario para cada interludio rítmico. Además existen otras inclinaciones musicales que han encajando igual de bien entre si. ¿Utilizasteis algún método concreto a la hora de incorporar esos nuevos matices?
Bueno, Sevi el guitarrista es bastante inquieto y muy curioso a la hora de buscar un sonido que de identidad a la canción. En este disco se han incorporado sonidos nuevos, pedales, guitarras, amplis, etc… Vamos un friki, jajaja!
¿Creéis que existen posibilidades reales de que un grupo como el vuestro trascienda al público independiente?
Tenemos claro que en el desvío, cogimos el camino más largo pero el más satisfactorio. Posibilidades claro que hay, gente valiente que apueste por ello igual algo menos. Pero es algo que tenemos claro desde el principio y no nos quita el sueño.
¿Cuál fue el tema que más disfrutasteis grabando y cuál el que os dio más quebraderos de cabeza?
Pues “Leviatán” fue como un tiro, podría ser la primera que compusimos y la que menos cambios ha sufrido, da gusto tocarla. Por otro lado tenemos “Universo” que merece una concentración mayor o “La ley de la atracción” con diferentes pasajes la que más nos puso a prueba.
Actualmente hay muchos grupos que saturan sus trabajos con exceso de producción de forma que oculta o disfraza la falta de creatividad. ¿Cuál es vuestra opinión al respecto?
Esto depende mucho de a dónde quiere llegar realmente la banda, o que quiere transmitir. Cada uno es libre de maquillar mucho o poco su trabajo. Lo que verdaderamente importa es lo que hay en el directo y quién realmente lo está interpretando.
Son tiempos difíciles para los soñadores. ¿Cuál es vuestra opinión de la escena que se ha ido desarrollando durante estos últimos años?
Nichos cómodos donde poder garantizar un público que a veces sacrifica pasarlo bien con recibir una obra de autor sin miedo al fracaso. Pero todo es cíclico, y hay público para todo en mayor o menor cantidad. No seremos lo únicos con la idea de que tarde o temprano algo explotará.
¿Qué bandas os han marcado el camino que lleváis en vuestra música? ¿Qué elementos del disco creéis que os pueden hacer destacar del resto de grupos actuales?
En el tema de los grupos no vamos a entrar porque es de locos el montón de influencias que podemos llegar a tener, pero piensa en épocas doradas de rock, alternativo, metal, progresivo o del mejor pop.
Como elemento principal tenemos la voz de Anna, su textura es especial y más cuando la rodean acordes contundentes, pasajes melancólicos y tiempo fuera del 4×4.Toda esa mezcla influye en nuestra aportación a la música.
¿Cómo se alcanza un grado de singularidad, no poniéndose límites a la hora de componer?
Es importante no tener miedo, pero si sentido común. Dicen que en la variedad está el gusto aunque siempre tenemos en cuenta que hay una delgada línea entre lo agradable y lo payaso. No todas las canciones te van a gustar pero al menos queremos que entiendas que no están hechas a la ligera.
¿Cómo valoráis el gancho que ejercen las nuevas tecnologías en el panorama musical actual?
Es muy absorbente, para nuestro gusto demasiado, afortunado todo aquel que sepa usar las herramientas de manera correcta sin perder el rumbo. Nosotros las usamos, bien o mal eso ya es otra cosa. Medicina en su justa medida
¿Qué objetivo esperáis alcanzar con este disco?
Pues para que engañarnos, todo el que se pueda. Estamos en esto para llegar lo más lejos posible dentro de nuestras posibilidades. Sin prisa pero sin pausa. Nos gusta recibir la noticia de que alguien ha sentido algo especial al escuchar nuestra música o ver nuestro directo. Sin quererlo te va enganchando y ojalá llegué a mucha gente.
¿Qué le diríais al público para que se decante por vuestro disco en particular y acuda a vuestros conciertos?
Le diríamos que si tiene la oportunidad se sumerja en nuestro mundo, seguro que encuentra algo con lo que sentirse identificado. Y sobre todo le diríamos que NO pierda la fe 😉
Gracias por una entrevista tan completa y un saludo a tos los seguidores de The Sound of the embryo.
