Reportaje de Hamlet en las fiestas Gabiorreta, Errenteria 10-07-2026
Con una trayectoria musical impecable en crecimiento profesional y madurez artística, de casi cuatro décadas, la banda madrileña Hamlet se ha convertido en una de las bandas más influyentes y respetadas de la escena musical nacional, manteniendo siempre el listón de calidad en lo más alto, una tremenda capacidad de reinventar su sonido, sin perder sus rasgos fundamentales, las guitarras afiladas y rítmicas de Luis Tárraga, junto a la versatilidad vocal de Molly, capaz de alternar voces melódicas con potentes guturales y fraseos agresivos.
A pesar de haber logrado su máximo esplendor durante la década de los noventa con la publicación de tres increíbles discos como “Sanatorio de Muñecos”, “Revolución 12.111” e “Insomnio”, la formación sigue plenamente activa y en el máximo nivel creativo, como bien han dejado constancia en su decimocuarto álbum de estudio “Inmortal”, un regreso a la contundencia de sus raíces más crudas y agresivas, caracterizado por una base rítmica atronadora y potentes riffs de guitarra.
En las fiestas del barrio de Gabierrota, Errenteria (Gipuzkoa), la veterana formación se marco una fluida descarga de contundencia, aunque el doble bombo no estuviese bien equilibrado con el punch necesario en cuanto a potencia, eso si, bien ejecutado en lo referente a la pegada, transmitiendo toda la garra y pasión que poseen sus canciones, conectando con un público ávido de pasar una gran noche de metal en vivo.
La banda buscó dejar el mejor recuerdo en nosotros desde el arranque con “Antes Y Después”, “Queda Mucho Por Hacer” y “Acto De Fé”, una conjunción de guitarras muy fuertes y múltiples contrastes vocales, una identidad musical desde la inquietud de quien no se conforma con ceñirse a unos estándares, una vitalidad que en otras formaciones de personas de similar edad no se suele ver sobre un escenario. Molly continúa siendo un frontman fantástico, con una peculiar manera de moverse en el escenario que le diferencia.<
Una ejecución de mucha altura, inyectando una dosis extra de fuerza en “Limítate”, “En Mi Piel”, “Vivo En él” y “La Fuerza del Momento”, transmitiendo ganas de comerse el mundo, una espiral de adrenalina y sentimiento. Siguieron seguros de sí mismos en su cometido, alternando garra y melodía, con un trabajo rítmico y de guitarras muy empastado, explotando la contundencia rítmica en “El Mejor Amigo De Nadie”, “Denuncio A Dios” y “Tortura Visión”, con una tensión más contenida posteriormente en “Imaginé”, dando mayor cabida a unas melodías limpias muy destacables.
Para la parte final se reservaron sus temas más legendarios como “Egoísmo”, “Tu Medicina”, “Jodido Facha”, “Qué Voy a Hacer” e “Irracional”, un cúmulo de explosiones agresivas, con gran fluidez, con múltiples contrastes entre potentes riffs de guitarra, sin perder de vista la esencia de su pasado y sabiéndolo defender muy bien en directo, dentro de un estilo muy bien definido, donde lo visual y lo sonoro fueron de la mano.




























