Reportaje de The Buzzos en las fiestas de Nanclares de la Oca (Araba) 16-08-2026
Es agradable ver que hay quien sigue por sus fueros. Los extremeños The Buzzos continúan por la misma senda, con una asentada personalidad en la escena rockera nacional, un sonido enérgico de alta intensidad, de inconfundible aroma clásico, una fusión enérgica de hard rock, punk, garage y high energy, bajo unas importantes pinceladas personales y unas sólidas convicciones que parecen no tener fecha de caducidad.
La veterana formación volvió a dejar reflejo de su genuino sentimiento y desbordante calidad en las fiestas de Nanclares de la Oca (Araba), presentando en vivo por primera vez su nuevo trabajo “Survival”, con mucha frescura y actitud, sin enredarse en aspectos innecesarios, plasmando diferentes contornos mediante una base rítmica con mucho empaste, guitarras de gran fuerza en riffs y una imagen impactante netamente hard rockera. Un abanico musical mucho más variado en el plano instrumental, libertad y fluidez en pildorazos de punk melódico, junto a temas directos de hard rock americano ochentero y ramalazos de rock escandinavo ejecutados con mucho descaro y clase.
Ante todo cumplieron con la premisa de disfrutar en el escenario, una ejecución de los temas excelente, ganando en potencia con respecto a su disco, pulcritud en un sonido natural, dejándose llevar por las emociones que pretende transmitir desde muy adentro, con un estilo muy definido, pero con eclecticismo a la hora de absorber influencias, abordando temáticas honestas que van desde las vivencias en la carretera hasta la salud mental.
Directos y sin paliativos, con la incuestionable calidad de cada uno de sus componentes, fueron dando a conocer sus nuevas composiciones como “Mad City”, “Make Things Right”, “Lost In Time”, “Falling Like A Coment” y “Hard To Hide”, alternándolas con viejos clásicos de la talla de “Black Soul”, “All Day Dow”, “The Wildest Ones”, “My Disease” y “Christine (She´s Gold)”, mostrándose a cada paso de una manera más cohesionada en conjunto, llevando su sonido muy interiorizado, yendo hacia terrenos algo distintos en el plano instrumental en algunas de ellas, evocando aromas sureños muy en la onda de The Black Crowes y pinceladas de glam rock a lo Guns N’ Roses, incluso melodías adictivas donde las influencias del rock escandinavo se hicieron mucho más evidentes, pero sin perder la frescura y espontaneidad en ningún momento.
Energía pura transformada en música, con una firmeza que les hace aún más convincentes en “Glory Days”, “Dirty Halo” y “Fool’s Luck”, con ese sentimiento rockero que implica principalmente la libertad personal y la autenticidad, entendida como una forma de vida. Músicos siempre abiertos y generosos en compartir sus profundas pasiones, con su dosis habitual de voltaje en “Life Is Not Life”, “You Wanna Take” y “Running To You”, ganando enteros con un sonido más consistente y compacto, principalmente en las guitarras, bajo una sapiencia musical, talento y distinción para ser considerados grandes dentro del estilo.
“Storm Inside My Brain” fue como una declaración de principios identificativa de la banda, un sentimiento añejo de música de verdad, inmediatez del punk rock melódico con estructuras de power pop y una energía arrolladora, reflejando la batalla interna entre el miedo, la incertidumbre y la necesidad de seguir adelante, una tormenta emocional convertida en rock sincero.
“Wated Time” dio paso a uno de sus emblemáticos himnos “New age of rock´n´roll”, envuelto en un sonido macarra del rock & roll más aguerrido, no quedándose en un sentimiento retro para nada, buscando posteriormente su vocalista Sean “Flecha” Swindle la comunión perfecta con el público asistente en “Fortunate Son” (Versión de Creedence Clearwater Revival) y “Psycho” (versión de The Sonics), pinceladas muy brillantes y una actitud desbordante sin trampa ni cartón, creyendo en ellos mismos y blindados con el alma que rezuman todas sus canciones, sin caer en lo más típico.
































