Reportaje de To The Burial en la sala Zentral 2, Iruña 09-01-2026
Aunque el metalcore sigue manteniendo un fuerte auge entre los jóvenes gracias al atrevimiento de algunas formaciones como Bring Me The Horizon, Architects, Electric Callboy, Born Of Osiris, I See Stars y Dead by April, entre otros, en incorporar sonidos electrónicos, sintetizadores y estructuras pop, siguen siendo muchas las formaciones que prefieren mantenerse fieles a su esencia clásica, combinando la intensidad del hardcore con la pesadez del metal extremo, riffs pesados y breakdowns.
Los cántabros To The Burial son una formación que aporta poca evolución dentro de estos sonidos, pero saben plasmar de impecable manera su expansivo estilo de posthardcore/metalcore a través de un modo muy perfeccionado y personal, aplicando la agresividad en contundentes ritmos, guitarras muy técnicas y esplendida combinación de voces agresivas y melódicas. En la sala Zentral 2 (Iruña) ofrecieron un concierto intenso y furioso, presentando su segundo disco “Anima”, con aplomo suficiente y unas bases rítmicas aplastantes, muy bien curradas y entrelazadas, mostrando una identidad propia con muchas posibilidades y potencial, gran carácter y distinción en su forma de entender el género, pasando por atmosferas dispares e inesperadas y estirando su dualidad más extrema y melódica en “Awakening”, “Nightfall”, “Heart” y “Blood”, aportando toques de originalidad que les está permitiendo marcar una diferencia entre las bandas nacionales afines.
La banda en directo funciona a las mil maravillas y se percibe química entre ellos, ejecutando con consistencia y precisión los temas de su primer disco “Humanity” como “Flesh” y “Mind”, sacudidas de riffs portentosos con ritmos impactantes, demostrando una mayor creatividad en sus nuevas composiciones, al haber logrado que sus influencias hayan sido combinadas con una mayor elaboración en cuanto a matices y arreglos, sabiendo encauzar sus intenciones con mucho criterio, sin tener que caer siempre en la agresividad propiamente dicha, contrastes de densidades en “Reflections”, “Catalyst” y “Elevation”, haciendo alarde de mezcla de voces limpias y agresivas, y siendo capaces de salirse de lo reiterativo. Su tendencia a la agresividad más desatada se hizo versátil en parte final con “Senses”, “Soul” y Daybreak”, con una presencia en contrastes vocales brutales en su música importante, buscando un sonido intencionadamente potente en guitarras y pegada rítmica. Unos resquicios muy propios e interesantes.

















