Reportaje de Xeria en la sala Urban Rock Concept, Gasteiz 17-10-2026
Son muchas las formaciones que experimentan con nuevos sonidos, estructuras o herramientas para evitar caer en lo predecible o un estancamiento por falta de ideas, refinando y madurando el estilo propio, perfeccionando la calidad de la composición, la producción, los cambios de tempo y los contrastes a la hora de transmitir emociones.
Los vallisoletanos Xeria siguen definiendo su estilo de metal melódico con un sonido cada vez más maduro, técnico y abierto a nuevas influencias, con suficiente elaboración en expresivas transiciones instrumentales, apreciándose la experiencia de sus músicos en virajes musicales mucho más profundos y aspectos de mayor modernidad, con detalles diversos y sin sobrecargas, siendo ellos mismos sin rehuir del estilo que les llena.
Partiendo del metal sinfónico que define su personalidad musical, la banda ha ampliado su abanico estilístico en su nuevo EP “Agua”, incorporando texturas más pesadas, toques electrónicos, matices pop y un enfoque más directo del hard rock melódico, sentando las bases de su identidad musical.
En su nuevo regreso por tierras vascas, más concretamente en la sala Urban Rock Concept (Gasteiz), la formación se marcó un gran concierto tanto por la calidad de lo expuesto como por su contagiosa ilusión, defendiendo un legado muy meritorio, oscilando por diferentes tesituras, con una voces que fueron sacando matices a cada nuevo viraje, con un sonido limpio hacia diferentes vertientes, colocando cada ornamento elegantemente en el lugar que le corresponde.
Arrancaron con “Mi Reina”, “Edén” y “Sangre Fría”, con su vocalista Marina Sweet, mostrando un registro natural, sin buscar lo imposible pero transmitiendo en cada momento, sacando todas sus facultades para jugar con una alta gama de posibilidades, ganándose la simpatía de los presentes por su cercanía y tremenda sinceridad en unas encantadoras palabras sobre la hospitalidad recibida siempre que han actuado en Euskadi.
La banda buscó dejar el mejor recuerdo, sin dejar de exponer recursos con un sonido plenamente actual, mucha pasión en su forma de expresar sus emociones basada en una conexión muy fluida entre ellos, gran dinamismo en los ritmos y alto grado de versatilidad en el despliegue de matices expresivos en temas como “Sangre Fría”, “La Luna Siempre Brilla”, “Tierra”, “Tormenta”, “Terciopelo” y “Red De Perdición”, aplicando su grado de experiencia y consiguiendo su propósito de dar cierta distinción con una soltura mucho mayor a cargo de matices sinfónicos.
Tras un impecable solo por parte de su baterista César Manjarrés, siendo capaz de sumar no solo calidad a un nivel que ya se antojaba insuperable, un campo de infinitas emociones con su destreza tanto en la pegada como en el uso de módulos de percusión electrónica; llegaron buenos momentos de conexión emocional intensa y compartida entre la banda y el público asistente en “Fuego”, “Morir En Tu Boca” y en la esperada “Arena Entre Los Dedos”, donde la banda se entregó más si cabe, resaltando los contrastes de tesituras y sacando a relucir todos los destellos de calidad tanto en el plano individual como el colectivo, gran fluidez guitarrera y versatilidad en los ritmos, poniendo el punto focal en la explosividad de su vocalista.
Demostraron saber moverse muy bien sobre terrenos de una fidelidad absoluta al estilo, interpretando con una asombrosa agilidad rítmica “Contra Las Estrellas” y “Tienes Miedo”, llevándonos a una faceta mucho más de precisión en tesituras más elaboradas y melodías trazadas con gran precisión.
Una auténtica vocación de convertir ese amor por la música en un camino profesional, ganándose a pulso cada uno de sus nuevos seguidores a través de una personalidad cada vez más marcada, poniendo siempre la mejor voluntad y evitando toda monotonía, buscando incesantemente el punto exacto para encontrar el equilibrio.



























